Dermatología veterinaria para perros y gatos

Los problemas de piel están entre los motivos de consulta más frecuentes en perros y gatos. Picores que no se van, zonas sin pelo, granitos, olor, heridas que se rascan… Detrás de un mismo síntoma (por ejemplo, “se rasca mucho”) puede haber decenas de causas distintas. Por eso, la dermatología veterinaria necesita un enfoque metódico.

En CV Barriada España trabajamos los casos de piel paso a paso, sin atajos: identificamos qué hay detrás del síntoma y planteamos un tratamiento realista, con seguimiento.

Dermatología veterinaria para perros y gatos

Síntomas que ves en casa, problemas que tratamos en consulta

Picor persistente

Tu mascota se rasca, se muerde o se lame de forma constante.

Caída de pelo o zonas sin pelo

Pérdida de pelo localizada o generalizada, calvas, pelaje sin brillo.

Mal olor de piel o de orejas

Suele indicar infección bacteriana o por levaduras.

Otitis recurrentes

Las orejas son piel: las otitis crónicas o que vuelven una y otra vez se trabajan también desde la dermatología.

Heridas, costras o granitos

Pioderma, foliculitis y otras alteraciones cutáneas.

Cambios en almohadillas, hocico o uñas

Indican muchas veces problemas más profundos.

Causas más frecuentes de problemas de piel

Alergias: ambientales (polen, ácaros, hongos), alimentarias o por picadura de pulga.

Infecciones: bacterianas, por levaduras o por parásitos.

Parásitos externos: pulgas, ácaros, sarna.

Problemas endocrinos: hipotiroidismo en perros, Cushing, alteraciones hormonales.

Causas autoinmunes y otras patologías específicas.

En Andalucía, además, los problemas de piel se ven con frecuencia ligados a enfermedades transmitidas por mosquitos y garrapatas, como la leishmaniosis.

Cómo trabajamos un caso de dermatología

1. Historia detallada

Cuándo empezó, qué cambia con las estaciones, cómo es la alimentación, qué tratamientos ha llevado antes.

2. Exploración y pruebas dermatológicas

Raspados, citologías, cultivos, tricogramas y, si el caso lo requiere, biopsias o pruebas para descartar alergias e infecciones específicas.

3. Tratamiento por fases

La piel se trata casi siempre por capas: primero la infección o la inflamación aguda, después la causa de fondo y, en muchos casos, un plan de mantenimiento.

4. Seguimiento

Las enfermedades dermatológicas crónicas (sobre todo las alérgicas) necesitan revisiones. Te lo planteamos como un proceso, no como un tratamiento puntual.

Pide cita si tu mascota tiene un problema de piel

Si llevas meses cambiando de champú y nada termina de funcionar, probablemente sea momento de revisar el caso con criterio veterinario.

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